En los últimos años, las empresas han acumulado herramientas digitales con la esperanza de que cada nueva pieza del stack resolviera un problema puntual: CRM, plataformas de email, sistemas de analítica, soluciones de personalización, gestores de contenidos, CDPs…
La lista de posibilidades para configurar un buen stack de marketing automation no tiene fin.
El resultado: un ecosistema fragmentado, difícil de gestionar, con silos de datos y una visión incompleta del cliente.
El State of Martech 2025 confirma una tendencia clara: las organizaciones están simplificando sus stacks. Por primera vez en más de una década, el número medio de herramientas utilizadas ha disminuido. La prioridad ahora está en centralizar, integrar y controlar mejor la experiencia del cliente.
Durante años, la lógica era clara: “necesitamos más funcionalidades, busquemos otra herramienta”. Pero esta acumulación genera silos de datos, duplicación de esfuerzos, falta de visibilidad del journey completo, costes crecientes y, sobre todo, menos foco.
Los datos del informe lo confirman, los tech stacks pasaron de un promedio de 325 apps en 2021 a 269 en 2023, con un ligero repunte a 275 en 2024. Además, mientras una pyme gestiona de media unas 152 apps, una gran empresa maneja alrededor de 660 apps. Esto refuerza tu argumento de que la complejidad es insostenible: incluso después de recortar, el número de herramientas sigue siendo altísimo en grandes compañías.
Hoy la dirección es otra. La apuesta está en plataformas que integren múltiples funciones: email, SMS, push o WhatsApp en un mismo lugar. Un stack más simple permite:
Como señalan Brinker y Riemersma en el informe, las compañías priorizan suites integradas frente a mosaicos de herramientas aisladas.
Pero, ¿cómo lo hacen? Aquí algunos datos para trasladar visibilidad:

La simplificación no significa menos innovación, la IA generativa y predictiva se convierte en una capa transversal que atraviesa todo el stack de Marketing Automation, desde la personalización en tiempo real hasta las predicciones de abandono / compra o la optimización automática de cadencias.
Al integrarse directamente en la plataforma principal, se elimina la necesidad de conectores externos y se gana en eficiencia. Por ejemplo, el estudio revela que el 56% de los profesionales ya tienen sus stacks integrado con un data warehouse o lakehouse en la nube.

Junto a la IA, el first-party data es el corazón de este modelo. Con la desaparición progresiva de las cookies de terceros, contar con un sistema centralizado que unifique compras, navegación y engagement permite controlar frecuencia, relevancia y personalización sin depender de benchmarks externos.
En otras palabras: centralizar la data es centralizar la experiencia.

La simplificación para configurar un buen stack de Marketing Automation no es solo tecnológica, también cultural. Los equipos ya no pueden estar divididos en silos de especialistas; surgen perfiles híbridos que combinan marketing, data y visión de producto. Y un stack centralizado no solo facilita esta evolución, la hace imprescindible.
¿Cómo empezar a aplicar esta visión?
El State of Martech 2025 marca un punto de inflexión: ganar foco mediante la centralización, sin perder flexibilidad.
Una sola plataforma bien configurada permite orquestar journeys coherentes, activar data de forma inteligente y liberar tiempo para lo que de verdad importa: experimentar, aprender y crecer.
El futuro del Marketing Automation pasa por esta simplificación, ya que el verdadero crecimiento proviene de escoger las herramientas correctas para crear buenas experiencias para el usuario.