Pon un CFO en tu vida. Aunque sea externo

Todos tenemos en la cabeza el típico equipo para arrancar una startup de éxito: alguien con capacidades de producto y su desarrollo, alguien con amplio conocimiento del mercado y las necesidades de los clientes, alguien con capacidad de ventas y alguien que sepa gestionar y transmitir todo esto a un equipo creciente.

Y en todo esto, ¿quién se encarga de los números? La necesidad de un CFO en una empresa joven suele ser tema de discusión. Hay quien dice que son un añadido innecesario en esta fase, pudiendo cubrirlo con la gestoría y el equipo fundador, y hay quien considera que un CFO experimentado puede aportar una visión estratégica diferencial que ayude a las empresas a estar mejor preparadas para lo que pueda venir. Nosotros ya nos mojamos en nuestro anterior artículo, y sigo pensando que lo mejor que puede hacer el equipo fundador es centrarse en desarrollar un producto que solucione una necesidad real, en un mercado con suficiente potencial, y encontrar los canales adecuados para llegar a sus clientes. Todo lo demás es accesorio y se puede externalizar.

Es una realidad que la gran mayoría de empresas mueren por falta de tesorería – motivada en muchas ocasiones por falta de product-market-fit, o por no haber tenido suficiente pulmón financiero para seguir iterando hasta dar con ello – y esto nos deja claro que hay una necesidad importante en cuanto a la gestión de los fondos, competencia que habitualmente recae sobre el CEO, que bastante tiene ya con llevar el día a día del negocio. Por eso, debe estar bien arropado y contar con la ayuda de un CFO que le permita afrontar este reto, aportando un equilibrio necesario que le permita estar centrado en el desarrollo de negocio.

Al final, como en muchos otros ámbitos, todo se reduce a una jerarquía de necesidades.

La mejor manera de entender si necesitas un CFO es evaluar cuáles son tus necesidades y qué interés tienes en cubrirlas o no en la fase actual. Os dejo esta pirámide adaptada de algunos modelos que he encontrado por internet:

Cuanto más básicas son las necesidades, más básicas son las habilidades para poder cubrirlas. Cuando subimos en la pirámide y queremos cubrir necesidades más complejas, necesitaremos un conocimiento más amplio para poder satisfacerlas.

Las necesidades más básicas son de carácter administrativo generalmente, y se pueden cubrir sin necesidad de un CFO, trabajando con una gestoría y algún software o herramienta de gestión empresarial (¿Conocéis Holded? A mí me ha cambiado la vida de CFO). Sin embargo, las necesidades avanzadas necesitan de una experiencia y un componente estratégico que solo “horas de vuelo” o muchos golpes pueden cubrir. Eso sí, igual que en la pirámide de jerarquía de las necesidades de Maslow, una necesidad no puede ser satisfecha si una necesidad anterior no ha sido cubierta.

Las empresas que aspiren a crecer y mejorar continuamente, también deben esperar esto de su función financiera. El equipo financiero debe ser capaz de colaborar en la estrategia global de la compañía, donde la función financiera se asocia con otras áreas del negocio y es una parte integral del proceso estratégico. Esto solo puede ser logrado una vez el negocio entienda de dónde viene y hacia dónde quiere ir. Un CFO, externo o interno, debe colaborar con las empresas para crear estrategias financieras viables y duraderas.

Así que si quieres llegar a lo más alto de la pirámide, pon un CFO en tu vida. Si quieres además sentar una buena base, y llegar lo más rápido posible, hazlo más pronto que tarde. Pero tú, céntrate en lo que aporta valor a la empresa.

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